28/6/13

NOTAS DE ECOS DE SALADILLO

http://pablojavkin.com.ar/sites/default/files/imagecache/foto_full_page/conciencia%20ambiental_0.jpg¿QUIEN SE ACUERDA DE LA NARANJA MECÁNICA? Hace ya más de 40 años, cuando las dictaduras militares se sucedían a repetición, sumergiendo nuestro país en el horror, entre los tantos derechos que se arrogaban los déspotas estaba el decidir que música podíamos escuchar y que películas podíamos ver. En esos años un film del genial director Stanley Kubrick, La Naranja Mecánica, integró la lista de los prohibidos junto a otras recordadas obras maestras del séptimo arte. La fantasía que proponía Kubrick finalmente fue confirmada por el tiempo y hoy vemos que la mente humana se manipula de mil maneras y
con variadas estrategias para lograr disciplinar la conducta de los hombres en función de los objetivos de los que subordinan la humanidad a sus mezquinos designios. Pero una noticia de estos días es la más atroz confirmación de que la humanidad a perdido el rumbo a manos de esta civilización organizada alrededor del paradigma de la ganancia como motor de las acciones humanas. Después de la primera Guerra Mundial, las compañías químicas Bayer, Hoechst, Basf y otras mas, que habían diseñado los gases venenosos para aniquilar masivamente a los enemigos; para no perder la inversión en esas tecnologías de la muerte las reciclaron en las prácticas agrícolas para matar los insectos que interactuaban con los cultivos. A partir de allí se difundió la agricultura industrial basada en la utilización masiva de tóxicos y venenos en las tierras de sembradío y los acuíferos en general. Un siglo después están explotando en nuestras manos las consecuencias de estas tecnologías catastróficas, en forma de enfermedades atroces, destrucción y envenenamiento masivo de suelo y agua. Entre las tantas plagas como cínicamente las llaman estas empresas, la mas alarmante de las pérdidas por este envenenamiento masivo de la naturaleza están las abejas, que son el mas importante de los insectos que habitan el planeta, sin cuya presencia la vida terrena esta condenada a desaparecer, porque son las actoras imprescindibles de la reproducción de la flora que garantiza las cadenas alimentarias. Ochenta millones de años de evolución natural permitieron el diseño extraordinario e insustituible de este pequeño ser que laboriosamente ha garantizado la reproducción de la vida. El desastre en curso y lo que se viene en el futuro inmediato a desatado una imprevista reacción geopolítica: el Gobierno de Rusia que preside Putin ha asegurado que siente una “extrema indignación” por el la política de Obama, que protege los intereses de las grandes multinacionales de semillas transgénicas, como Syngenta y Monsanto. Mientras, se está produciendo lo que en Rusia han llamado el “Apocalipsis de las abejas”. El vicepresidente de EEUU, John Kerry por estos días viajó a Moscú, como lobbysta de Monsanto para acallar a los rusos, pero se encontró con un informe del Ministerio de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Federación de Rusia (MNRE), que confirma que existe una “evidencia indiscutible” acerca de que son una clase de insecticidas llamados neonicotinoides los que están destruyendo la población de abejas en todo el planeta. Frente a esto, Monsanto presenta una “solución” para sus cultivos transgénicos: los polinizará con “abejas mecánicas” Luego del Agente Naranja, la Bomba Atómica, el DDT, los transformadores PCB, el glifosato, las semillas modificadas genéticamente, los fertilizantes, los pesticidas y las patentes sobre la vida, Monsanto nos sorprende con esta locura terminal, aunque la empresa ya sabía que estaba exterminando a las abejas dado que en 2009 invirtió en un laboratorio de Microrobótica en Harvard, donde comenzó a desarrollar Vehículos de Micro Aire (Micro Air Vehicles). El inventario mundial de plantas que se perderán sin la intervención de las abejas suma unas 250.000 especies, o sea toda la vida terrestre, (menos la soja de Monsanto). Y esto no es una fábula que ocurre en algún lejano país donde es de noche cuando aquí es de día. Esto ocurre en Argentina: en nuestro país luego de ser expulsada de Europa, Monsanto está montando en Córdoba una de las plantas de producción de organismos transgénicos mas grande del planeta. Y también en nuestra provincia, que supera las dos millones de hectáreas plantadas con estos cultivos monstruosos, gracias a la connivencia cómplice de legisladores y autoridades de control que no solo no nos protegen del desastre sino que propician su difusión sobre nuestras tierras fértiles. La pesadilla de las dictaduras las terminamos entre todos ¿No podremos ahora unirnos para poner fin a esta amenaza terminal? En esto literalmente se nos va la vida, reaccionemos antes de que sea demasiado tarde. www.fundavida.org.ar DEMOSTRADO: LOS TRANSGÉNICOS SON UNA GRAN MENTIRA FUENTE: ecologíaverde.com Un supertrigo que convierte en innecesarios a los transgénicos El problema de los transgénicos no es sólo ecológico. Cuando un agricultor compra semillas transgénicas está entrando en un sistema de patentes del que es muy difícil salir. El verdadero problema de los transgénicos es que puede acabar con los pequeños agricultores locales, el problema de los transgénicos es económico y social pues es un sistema injusto. Pero un nuevo tipo de trigo creado por un equipo de científicos ingleses podría significar el fin de los transgénicos. Según este grupo de investigadores, este trigo puede aumentar la producción hasta un 30%. Para su creación, han combinado una antigua variedad de trigo con una más moderna. El equipo de investigadores trabaja para el Instituto Nacional de Botánica Agrícola, con sede en Cambridge. En los primeros ensayos, el grano resultante fue mayor y más fuerte que las actuales variedades de trigo. Para la creación de la supersemilla, los científicos han usado métodos como la polinización cruzada y tecnologías de transferencia embrionaria. De este modo, han transferido parte de la resistencia del ancestro del trigo a la variedad moderna. En ningún momento se ha tenido que recurrir a la modificación genética artificial. En todo caso, habrá que esperar hasta que este tipo de trigo se pueda usar: al menos, cinco años de experimentación en el laboratorio. Después, se deberá contar con la aprobación del organismo correspondiente. Algunos granjeros creen que no se puede esperar tanto y piden al Gobierno británico y a los propios científicos que aceleren el proceso. La demanda de alimentos en las próximas décadas será cada vez más difícil de cubrir. Y el trigo es uno de los alimentos que más calorías proporciona a las personas en todo el mundo. Las cosechas empeoran Durante el siglo XX, las cosechas eran cada vez mejores. Pero, en los últimos quince años, la cosecha media de trigo se ha estancado (por el cambio climático, los transgénicos, la contaminación, el empobrecimiento del suelo y otros factores). Este descubrimiento de los científicos británicos puede ser la solución para la pérdida de productividad en las cosechas. El trigo, el maíz y el arroz son los tres granos básicos para la alimentación mundial. Con el trigo se elaboran productos esenciales como la harina, la sémola, la cerveza y muchos otros.